
Hoy los ojos se me nublan transparentes.
Hoy el alma se acurruca ausente.
Hoy busco adentro mío una respuesta.
Aunque sé que no hallaré más que silencios.
Hoy siento los párpados pesados.
Hoy se agita la tormenta interior.
Y abro los ojos observándolo todo.
Y todo me envuelve en la tristeza.
Hoy siento que estoy sola aunque no sea verdad.
Hoy no puedo evitar los fantasmas que dirigen mis pensamientos.
Hoy mis sentimientos se confunden y estallan.
Hoy no deseo estar en mí, sino en todos.
Hoy la rima partió hacia otro rumbo.
Hoy me abandono la poesía.
Hoy que las palabras no son vacías se me acabaron los versos.
Hoy deseo la transparencia del sentir ajeno.
Hoy me encuentro en un jardín de enredaderas
que parecen enroscarse en mí oscureciéndolo todo.
Hoy abro los ojos y me enceguece la luz del sol…
Cierro los ojos, y espero hasta mañana.
Y quizás mañana regrese a mi la poesía.
Quizás mañana la vida me regale versos.
Quizás mañana despierte y no me sienta triste.
Quizás mañana hallaré una respuesta.
Al menos existe una razón para esperar el mañana.
Córdoba, 30/09/97. Revisado el 26/12/06.
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